Sí, la extraño, después de todo, es mi madre. Mi única madre, la cual siempre ha estado ahí para escucharme, para consolarme, para hacer cualquier cosa por mí en un día y a una hora cualquiera. La quiero y ella a mí. Pero hay cosas que duelen y siguen doliendo, y por mucho que quiera, me impiden volver a su casa. Siempre era SU casa, no nuestra; siempre habla mal de mi novio y después pretendía explicarme a mí lo que era el respeto; siempre me trataba como le daba la gana y se inventaba excusas sin fundamento que "le permitían" hacerlo; siempre, siempre, siempre fumando dándole igual su salud, pero también la mía; siempre echándome a casa de mi padre cuando a ella le parecía; etc,... Desearía volver a la que siempre he sentido que era mi casa, pero hay cosas que son imperdonables, mamá...
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