En una ciudad oscura y solitaria,
Una niña de paraguas naranja
No podía parar de llorar bajo la lluvia.
Mientras escuchaba música
Pensaba en si los amigos de verdad existían
Y así, observaba que en la calle se iba quedando ella sola.
Tal soledad le hizo darse cuenta
Que por tener más ropa o cosas bonitas
No iba a conseguir ser feliz.
Pero ella jamás supo aferrarse a alguien
Porque pensaba que todos la traicionarían tarde o temprano
Y por eso, llegó al límite de no poder confiar en nadie más...
domingo, 9 de febrero de 2014
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