sábado, 2 de marzo de 2013

Odio la realidad. Odio este mundo.

Maldito insomnio y malditas las pesadillas que atormentan mis noches. Estoy cansada. Pero, aún así, no puedo dormir. Quisiera descansar sin preocupaciones. Sin embargo, eso terminó. Se acabó la etapa de mi niñez para empezar otra nueva: la madurez.

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