Sí... Confieso. Quizá sea la persona en el mundo que más teme caer y no poder levantarse. Pero si algo sé que tengo de bueno son mis sentimientos. Ellos me han ayudado a establecer un vínculo emocional tan fuerte con algunas pocas personas, que es casi imposible que alguno de ellos pudiera olvidarme sin más. Aunque haya peleas acabamos dándole solución, porque es lo que tiene el amor verdadero: felicidad verdadera, pero también, un sufrimiento inmenso y verdadero. Algo que muy poca gente comprende, sobre todo un par de personas que me rodean. Pues cuando me ven llorar por extrañar a alguien, piensan que soy demasiado inmadura o infantil. Pues no. Al contrario. Lo que pasa es que mis sentimientos son más maduros que los de la mayoría de personas que conozco... Por eso, los demás no me entienden. Pero, una persona así, como yo, es la única capaz de amar a una persona de verdad, con el corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario